Ir al supermercado a buscar productos muchas veces puede ser un placer, pero en otros momentos también implica sufrir momentos que parecen una odisea, al encontrarse con elementos que no están en las mejores condiciones.
Desgraciadamente, un vecino de nuestra ciudad se acercó a un comercio ubicado en la zona de calle 14 y 36, donde el joven estaba predispuesto a llevar a cabo una serie de compras, pero se llevó un disgusto.
Al volver a su vivienda, el frentista dio cuenta de que los huevos que había adquirido estaban podridos. "Así te venden los huevos. Una locura, casi mató a mi hermanito de dos años, lo intoxicó", aseguró en diálogo con El Editor Platense.
"Vino la policía y no hizo nada. Tuve que tirar la plata, revisen bien donde van a comprar", cerró. De esta manera, el damnificado no recibió respuestas y se llevó un duro dolor de cabeza.